No bajo de peso aunque hago todo bien: qué estudios pedir y qué medir antes de culparte
Por qué no bajas de peso aunque haces todo bien: cómo medir la tendencia real en cuatro semanas, qué puede frenarla y qué estudios pedir antes de culparte.
Emprendedor visionario que impulsa la innovación en la intersección de la salud, la inteligencia artificial y el diagnóstico global. Autor de las metodologías de Previva. Lleva muchos años trabajando en medicina preventiva, longevidad y detección temprana de enfermedades. Escribe desde su experiencia y su visión.
Un profesional de la salud revisa este texto; firmará aquí cuando termine.
Ideas principales
- La báscula sube y baja de un día a otro por agua, sal, fase del ciclo y lo que hay en el intestino. Lo que informa es el promedio semanal medido en condiciones iguales durante cuatro semanas, junto con la cintura.
- Registramos menos de lo que comemos: frente al método de referencia, los recordatorios de 24 horas quedaron un 16 % por debajo en promedio, y la mayoría de los estudios encuentra un subregistro de 20 a 30 %. No es culpa: es la memoria.
- Lo que puede frenar la pérdida de peso se mide: resistencia a la insulina (glucosa, HbA1c, triglicéridos, cintura, HOMA-IR si el médico lo pide), tiroides (TSH), sueño corto, perimenopausia, algunos medicamentos y el síndrome de ovario poliquístico.
- Un aumento rápido con hinchazón de piernas o falta de aire, una cara redonda con estrías moradas nuevas o un cansancio extremo con frío y pulso lento no se registran: se consultan sin esperar.
«No bajo de peso» es una de las frases que más se repiten en una consulta y en un buscador, casi siempre con la misma continuación: «aunque hago todo bien». Comes menos, caminas más, dejaste el refresco, y la báscula marca lo mismo que hace un mes. Antes de escribir «por qué no bajo de peso» y terminar en una lista de culpas o en la idea de un «metabolismo lento», conviene ordenar tres cosas: cómo estás midiendo, qué sabemos sobre lo que de verdad comemos, y qué puede estar frenando el proceso y se ve en un análisis de sangre o en una medición de casa. Este texto no te va a decir que comas menos: te va a decir qué medir durante cuatro semanas y qué pedir después.
Una aclaración antes de seguir. Si en las últimas semanas subiste varios kilos sin cambiar nada y además tienes hinchazón de piernas o abdomen, o falta de aire, no es un tema de registro: un aumento rápido puede ser señal de retención de líquidos que necesita revisión médica pronto.[9] El resto del texto es para la situación habitual: el peso que no baja a pesar del esfuerzo.
Por qué la báscula no responde la pregunta
El número de la báscula es la suma de grasa, músculo, hueso, agua y lo que hay en el intestino, y solo el primer componente es el que quieres cambiar. El agua y la sal retenidas, la fase del ciclo y algunos medicamentos mueven la cifra sin que la grasa se haya movido: MedlinePlus incluye la retención de líquidos entre las causas de aumento de peso y la relaciona con la menstruación y con ciertos medicamentos.[9] Por eso dos pesadas separadas por un día dicen poco.
El peso también tiene ritmo semanal. En un estudio que siguió a 80 adultos con 4,657 pesadas diarias, el peso fue más alto el domingo y el lunes y bajó a lo largo de los días laborales, semana tras semana. Los autores concluyen que las variaciones entre fin de semana y entre semana deben considerarse normales y no señales de aumento de peso, y que los hábitos de largo plazo importan más que los excesos puntuales.[3] Si te pesaste un viernes y luego un lunes, comparaste dos puntos de una onda, no una tendencia.
Lo que sí informa es el promedio de cada semana, medido siempre en las mismas condiciones, y la línea que unen cuatro promedios seguidos.[3] Y al lado del peso, la cintura. La guía británica NICE recomienda mantener la cintura por debajo de la mitad de la estatura y clasifica la relación cintura/estatura en adultos con IMC menor de 35: de 0.4 a 0.49, grasa central saludable; de 0.5 a 0.59, aumentada; 0.6 o más, alta.[4] La cintura puede bajar cuando la báscula no se mueve.
Lo que sí sabemos: registramos menos de lo que comemos
Esto no es una acusación; es un hallazgo repetido durante décadas con un método de referencia, el agua doblemente marcada, que mide el gasto de energía sin depender de la memoria. En un estudio conjunto de cinco investigaciones estadounidenses con 2,265 personas, lo que la gente reportó haber comido en recordatorios de 24 horas quedó en promedio un 16 % por debajo de lo que su cuerpo había gastado. Una revisión de otros 59 estudios con 6,298 adultos encontró que la mayoría reportaba un subregistro de entre 20 y 30 %.[2]
Un detalle más, sin tomarlo como reproche: el subregistro crece con el índice de masa corporal (con IMC mayor de 30, un 7 % más) y es mayor en quienes se preocupan por su peso.[2] Cuanto más te importa, más recorta la memoria. No es un defecto de carácter, y los propios autores piden sustituir los recuerdos por mediciones objetivas.[2]
La consecuencia es práctica: sustituye las estimaciones por registros. Lo que comes, anotado en el momento; los pasos, los del reloj y no la sensación de «me moví mucho»; el peso, en las mismas condiciones. Y mira el entorno, no solo la voluntad: el NIDDK coloca el lugar donde vives y trabajas, el sueño, los medicamentos y los antecedentes familiares entre los factores que afectan el peso.[1] En México ese entorno pesa: en la ENSANUT 2022, el 75.2 % de los adultos de 20 años o más tenía sobrepeso u obesidad y el 81.0 % tenía obesidad abdominal (cintura de 80 cm o más en mujeres, 90 o más en hombres).[10] No estás fallando en solitario.
Cuatro semanas de registro antes de la consulta
Cuatro semanas es el tiempo mínimo para que el promedio semanal se separe del ruido del agua, la sal y el ciclo, y para que la cintura tenga tiempo de moverse.[3] Lo importante no es la cantidad de datos sino que cada medición se haga igual que la anterior.
| Qué medir | Cómo | Con qué frecuencia | Qué mirar al final |
|---|---|---|---|
| Peso | En ayunas, después de ir al baño, con la misma ropa, misma báscula sobre piso duro, misma hora | Cada día o al menos tres días por semana | El promedio de cada semana y la línea de los cuatro promedios |
| Cintura | Cinta a la mitad entre la última costilla y el borde de la cadera, después de exhalar, sin apretar | Una vez por semana, el mismo día, en ayunas | Centímetros entre la semana 1 y la 4; cintura entre estatura |
| Horas de sueño | Del reloj, o anotadas al despertar | Cada noche | Promedio semanal y noches por debajo de siete horas |
| Pasos | Del reloj o del teléfono, sin ajustar nada | Cada día | Promedio semanal, no el día más activo |
| Glucosa en ayunas (solo si ya la mides) | Misma hora, antes de comer, con tu glucómetro | La frecuencia que acordaste con tu médico | Si los valores se mantienen, suben o bajan |
| Ciclo menstrual | Día del ciclo y síntomas: hinchazón, antojos, sueño | Marcar el día 1 y los días con síntomas | Si el peso sube siempre en la misma fase |
| Medicamentos y cambios | Nombre, dosis y fecha de inicio o cambio, suplementos incluidos | Cuando ocurra | Si un cambio de peso coincide con un cambio de medicamento |
La técnica de cintura que recomienda NICE es simple: localiza el borde inferior de las costillas y el borde superior de la cadera, pasa la cinta a la mitad entre esos dos puntos y mide después de exhalar con naturalidad.[4] Siempre en el mismo punto: un centímetro más arriba o más abajo cambia el resultado más que una semana de esfuerzo. La báscula no necesita ser cara; necesita ser la misma. Y sobre la glucosa: si no la mides ya por indicación médica, no empieces a pincharte el dedo para este registro; si tu médico la pide, aquí explicamos qué significa la glucosa alta en ayunas y qué registrar.
Qué puede frenar la pérdida de peso y qué lo aclara
Si tras cuatro semanas de registro honesto ni el peso ni la cintura se mueven, la pregunta cambia: ya no es «qué hago mal» sino «qué está frenando». El NIDDK agrupa las causas en hábitos, entorno, sueño, medicamentos, problemas de salud y genética,[1] y MedlinePlus lista entre las causas de aumento de peso sin comer más el hipotiroidismo, el síndrome de Cushing, el síndrome de ovario poliquístico, la menopausia, ciertos medicamentos y la retención de líquidos.[9] Esta tabla la traduce a lo que se registra en casa y a lo que se pide en el laboratorio.
| Qué puede estar frenando | Pistas en tu registro | Qué estudio o medición lo aclara (lo decide tu médico) |
|---|---|---|
| Resistencia a la insulina | Cintura que no baja, antojos de dulce, sueño después de comer, familiares con diabetes | Glucosa en ayunas, HbA1c, triglicéridos y HDL; HOMA-IR si el médico lo pide |
| Hipotiroidismo | Cansancio, frío, piel seca, caída de cabello, estreñimiento, pulso lento | TSH; T4 libre si la TSH sale alterada |
| Sueño corto o de mala calidad | Menos de siete horas varias noches por semana, ronquidos, despertares | Horas de sueño del reloj; el médico decide si hace falta un estudio del sueño |
| Estrés sostenido | Semanas de poco sueño, comer por ansiedad, pulso en reposo más alto que el tuyo | Historia clínica; el cortisol solo si el médico sospecha un síndrome de Cushing, que es raro |
| Perimenopausia y menopausia | Ciclos irregulares, bochornos, sueño roto, cintura que crece con el mismo peso | Calendario del ciclo y síntomas; estudios hormonales a criterio médico |
| Algunos medicamentos | El peso subió o dejó de bajar al empezar o cambiar un medicamento | Revisión de la lista completa con fechas; nunca suspender por tu cuenta |
| Síndrome de ovario poliquístico | Ciclos irregulares, vello facial o acné, peso que se acumula en la cintura | Glucosa, triglicéridos y estudios hormonales según criterio médico |
| Retención de líquidos | Varios kilos en pocos días, hinchazón de piernas o abdomen | No se registra: se consulta sin esperar |
Resistencia a la insulina
La resistencia a la insulina significa que las células del músculo, la grasa y el hígado responden menos a la insulina, y el páncreas compensa produciendo más.[5] El NIDDK la asocia con sobrepeso, cintura grande, inactividad, edad de 35 años o más, antecedentes familiares de diabetes, síndrome de ovario poliquístico, apnea del sueño y uso prolongado de glucocorticoides; la mayoría de las personas no tiene ningún síntoma.[5] La pista más visible es una cintura que no cede y el sueño o el antojo a las dos horas de comer, como contamos en este texto sobre sueño después de comer.
Un matiz que ahorra frustración: el NIDDK explica que los médicos no suelen medir la resistencia a la insulina de forma directa, porque esa prueba se usa sobre todo en investigación; lo que se mide es su huella. Una glucosa en ayunas de 100 a 125 mg/dL o una HbA1c de 5.7 a 6.4 % corresponden a prediabetes, y el mismo organismo recomienda revisar colesterol y triglicéridos, porque las grasas de la sangre suben cuando la insulina deja de funcionar bien.[5] Muchos médicos añaden el HOMA-IR, un cálculo con glucosa e insulina en ayunas que explicamos en HOMA-IR: qué es y cómo se calcula. Si tus triglicéridos ya salieron altos, aquí está qué revisar.
Tiroides
El hipotiroidismo, la tiroides que trabaja de menos, aparece en todas las listas de causas de aumento de peso. El NIDDK describe sus síntomas frecuentes: cansancio, aumento de peso, dificultad para tolerar el frío, dolor articular y muscular, piel seca o cabello seco y escaso, periodos abundantes o irregulares, pulso lento y ánimo bajo; es mucho más frecuente en mujeres y en personas mayores de 60 años, y se desarrolla despacio.[6] El mismo organismo advierte que el cansancio y el aumento de peso por sí solos no necesariamente significan un problema de tiroides, y que la confirmación no se basa en los síntomas sino en estudios de sangre.[6]
Sobre cuánto peso explica la tiroides, la Asociación Americana de Tiroides es concreta: en la mayoría de las personas, el hipotiroidismo se relaciona con unas 5 a 10 libras de aumento (alrededor de 2 a 4.5 kg), y la mayor parte de ese peso es sal y agua retenidas, no grasa; cuando la función tiroidea se normaliza, el peso vuelve al que había antes y, a partir de ahí, subir o bajar funciona igual que en cualquier otra persona.[7] Por eso la tiroides se revisa, pero no se le pide que explique 15 kilos.
El estudio es uno: la TSH, y si sale alterada el médico suele añadir la T4 libre. Qué mide cada una está en perfil tiroideo: TSH, T4 y T3. Si tus síntomas principales son el cansancio o la caída de cabello, tenemos textos para cada uno: cansancio todo el tiempo y caída de cabello: qué estudios pedir.
Sueño y estrés
El sueño es el factor que más se subestima en esta conversación. El NIDDK recomienda de 7 a 9 horas por noche a los adultos de 18 a 64 años y de 7 a 8 a partir de los 65, y explica que dormir poco se relaciona con el aumento de peso porque puede aumentar el hambre y la ingesta de calorías.[1] El estrés de largo plazo está en la misma lista de problemas de salud que pueden llevar a ganar peso.[1] Nada de esto se ve en la sangre; se ve en el reloj.
Sobre el cortisol, la hormona del estrés, conviene bajar expectativas: medirlo «por estrés» no suele aportar nada. El estudio tiene sentido cuando el médico sospecha un síndrome de Cushing, un exceso sostenido de cortisol que es raro: el NIDDK estima unos 40 a 70 casos por millón de personas en su forma espontánea, y señala que la causa más frecuente es el uso prolongado de glucocorticoides en dosis altas. Sus señales son distintas de un peso que no baja: cara redonda, grasa entre los hombros, estrías anchas y moradas, brazos y piernas delgados.[8] Si el médico lo sospecha, pide pruebas específicas, como el cortisol en orina de 24 horas o en saliva nocturno; ninguna se pide por iniciativa propia.[8]
Perimenopausia y menopausia
Entre los 40 y los 55 años muchas mujeres notan que la misma rutina deja de dar el mismo resultado y que la cintura crece aunque el peso cambie poco. MedlinePlus incluye la menopausia entre los cambios hormonales que pueden explicar un aumento de peso sin comer más, y relaciona la retención de líquidos con la fase del ciclo.[9] En esta etapa el registro de ciclo, sueño y cintura vale más que cualquier estudio hormonal aislado; si hace falta medir hormonas, tu médico lo decidirá con tu calendario en la mano.
Medicamentos
Algunos medicamentos frenan la pérdida de peso o la revierten, y casi nunca se mencionan en la consulta porque se toman por otra razón. El NIDDK enumera clases: algunos medicamentos para la epilepsia, la depresión o los trastornos psicóticos; los corticoides; algunos medicamentos para la diabetes; algunos para la presión arterial, como los betabloqueadores; y algunos antihistamínicos.[1] MedlinePlus añade los anticonceptivos orales.[9] La regla es una sola: anota el medicamento y la fecha, llévalo a la consulta y no suspendas nada por tu cuenta.[9]
Síndrome de ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) combina ciclos irregulares, exceso de vello o acné y, con frecuencia, peso que se acumula en la cintura y resistencia a la insulina; el NIDDK lo incluye entre las condiciones endocrinas que pueden llevar al aumento de peso y entre los factores que hacen más probable la resistencia a la insulina.[1][5] Si reconoces ese conjunto, el registro del ciclo es el dato que más ayuda a tu médico; los estudios los elige él.
Qué hacer con las cuatro semanas y cuándo repetir
Al final tendrás cuatro promedios de peso, cuatro cinturas, 28 noches de sueño y 28 cuentas de pasos. Con eso la decisión se simplifica:
- El peso baja despacio o la cintura baja aunque el peso no: funciona. Sigue igual otras cuatro semanas antes de cambiar nada; la variación de un día o de un fin de semana no cuenta.[3]
- Ni el peso ni la cintura se mueven, y el registro fue honesto: es el momento de la consulta, con la tabla en la mano. Tu médico decidirá qué pedir; lo habitual es glucosa en ayunas, HbA1c, triglicéridos, HDL y TSH.[5][6]
- El peso sube con el registro igual de honesto: consulta también, con la lista de medicamentos; si el aumento fue rápido o con hinchazón, no esperes a cerrar las cuatro semanas.[9]
- El registro quedó irregular: no concluyas nada; otras cuatro semanas iguales valen más que un estudio pedido sin contexto.
Señales de alarma
La mayoría de las personas que no bajan de peso no tiene ninguna enfermedad detrás. Pero hay combinaciones que no se registran cuatro semanas: se consultan sin esperar.
- Aumento de peso rápido, de varios kilos en días o pocas semanas, con hinchazón de piernas, pies o abdomen o con falta de aire: puede ser retención de líquidos, y MedlinePlus la señala como motivo para contactar al médico.[9]
- Cara más redonda, grasa nueva entre los hombros, estrías anchas y moradas con brazos y piernas delgados, sobre todo si tomas corticoides: son las señales que el NIDDK describe para el síndrome de Cushing.[8]
- Sed intensa y orinar con frecuencia, junto con cansancio o visión borrosa: pide revisar la glucosa pronto; aquí explicamos qué significa la glucosa alta.
- Periodos que se espacian mucho o desaparecen junto con el cambio de peso, fuera del embarazo: los periodos irregulares están entre los síntomas que el NIDDK asocia al hipotiroidismo, y el SOP también los produce.[6][1]
- Cansancio extremo con frío, piel muy seca y pulso lento, o lo contrario, hambre incontrolable con palpitaciones, temblor o sudoración: ambos cuadros aparecen entre los motivos de consulta de MedlinePlus.[9][6]
Qué llevar al médico
Una consulta por peso dura minutos y suele terminar en «coma menos y muévase más» cuando la persona llega sin datos. Con estos seis elementos empieza en otro lugar.
- La tabla de cuatro semanas: los cuatro promedios de peso, las cuatro cinturas y la relación cintura/estatura.[4]
- Sueño y pasos del reloj, como promedio semanal y como noches por debajo de siete horas.[1]
- Lista completa de medicamentos y suplementos, con dosis y fecha de inicio, incluidos anticonceptivos y corticoides.[1][9]
- Calendario del ciclo con los días de hinchazón y antojos, si menstrúas, y desde cuándo los ciclos cambiaron.[9]
- Resultados previos de glucosa, HbA1c, triglicéridos, colesterol y TSH, con fechas, aunque sean de hace un año.[5][6]
- Síntomas acompañantes y desde cuándo: frío, cansancio, caída de cabello, sueño después de comer, ronquidos, ánimo. Orientan qué estudio pedir primero.[6]
¿Qué hay detrás de que no bajes de peso? Siete preguntas antes de la consulta
No es un diagnóstico: ordena cómo te mides, cómo duermes y qué hay alrededor, y te deja una lista de qué registrar antes de la consulta. Si subiste varios kilos en pocos días con hinchazón de piernas y falta de aire, no contestes nada: busca atención médica hoy.
¿Cómo te pesas normalmente?
Este quiz orienta sobre qué medir y qué conversar con tu médico. No es un diagnóstico ni sustituye una consulta. Tus respuestas no salen de tu navegador.
Preguntas frecuentes
¿Qué estudios pedir si no bajo de peso?
Primero cuatro semanas de registro en condiciones iguales: peso en ayunas, cintura semanal, sueño y pasos. Si nada se mueve, lo que suele pedir un médico es glucosa en ayunas, HbA1c, triglicéridos y HDL para ver la huella de la resistencia a la insulina, y TSH para la tiroides. El HOMA-IR, el cortisol o los estudios hormonales se añaden solo cuando el cuadro lo justifica, y lo decide el médico.
¿Puede ser la tiroides?
Puede, y se revisa con una TSH, pero conviene ponerla en su tamaño: según la Asociación Americana de Tiroides, el hipotiroidismo se relaciona con unas 5 a 10 libras de aumento (2 a 4.5 kg), en gran parte agua y sal, y cuando la función se normaliza el peso vuelve al de antes. Las pistas que la hacen más probable son frío, cansancio que no cede, piel seca, caída de cabello y pulso lento.
¿Qué es la resistencia a la insulina y cómo se mide?
Es cuando las células del músculo, la grasa y el hígado responden menos a la insulina y el páncreas compensa produciendo más. No suele medirse de forma directa fuera de la investigación; se ve su huella: glucosa en ayunas de 100 a 125 mg/dL o HbA1c de 5.7 a 6.4 % corresponden a prediabetes, y los triglicéridos tienden a subir. El HOMA-IR es un cálculo con glucosa e insulina en ayunas que algunos médicos añaden.
¿Cada cuánto pesarme?
Cada día o al menos tres veces por semana, en ayunas, después de ir al baño, con la misma báscula y a la misma hora, y mirar el promedio de la semana, no la cifra del día. El peso es más alto después del fin de semana y baja entre semana de forma normal, así que una pesada aislada confunde. La cintura, una vez por semana, en el mismo punto.
Fuentes
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (2023). Factors Affecting Weight & Health
- Ravelli MN, Schoeller DA (2020). Traditional Self-Reported Dietary Instruments Are Prone to Inaccuracies and New Approaches Are Needed. Frontiers in Nutrition 7(90)
- Orsama AL, Mattila E et al. (2014). Weight Rhythms: Weight Increases during Weekends and Decreases during Weekdays. Obesity Facts 7(1)
- National Institute for Health and Care Excellence (2025). NG246 Overweight and obesity management: identifying and assessing overweight, obesity and central adiposity
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Insulin Resistance & Prediabetes
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Hypothyroidism (Underactive Thyroid)
- American Thyroid Association. Thyroid and Weight
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Cushing's Syndrome
- MedlinePlus, U.S. National Library of Medicine. Weight gain - unintentional
- Campos-Nonato I, Galván-Valencia O, Hernández-Barrera L, Oviedo-Solís C, Barquera S (2023). Prevalencia de obesidad y factores de riesgo asociados en adultos mexicanos: resultados de la Ensanut 2022. Salud Pública de México 65(supl 1)
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