Entender tus estudios

HOMA-IR: qué es, cómo se calcula y qué significa el resultado

Qué es el índice HOMA-IR, cómo se calcula con glucosa e insulina en ayunas, por qué no hay un corte único y qué datos le dan sentido al resultado.

Entender tus estudiosPublicado el 27 de octubre de 202618 min de lectura
Escrito por
Oleg Kainara
Fundador de Previva

Emprendedor visionario que impulsa la innovación en la intersección de la salud, la inteligencia artificial y el diagnóstico global. Autor de las metodologías de Previva. Lleva muchos años trabajando en medicina preventiva, longevidad y detección temprana de enfermedades. Escribe desde su experiencia y su visión.

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Ideas principales

  • El HOMA-IR estima la resistencia a la insulina con dos valores de la misma muestra en ayunas: glucosa (mg/dL) por insulina (µU/mL) entre 405. Con glucosa en mmol/L la constante es 22.5. Es una estimación con margen amplio, no un diagnóstico.
  • No existe un corte único. El modelo original asigna 1 a adultos sanos de peso normal; en adultos mexicanos se han propuesto 1.22, 2.72 y 4.2 según el método, y la literatura cita de 1.7 a 3.8 según el país. Por debajo de 2 es terreno de referencia; por encima de 4 supera todos los cortes propuestos.
  • El número solo tiene sentido en contexto: cintura, triglicéridos y HDL, presión, glucosa en ayunas, HbA1c y antecedentes familiares. Un índice de 2.8 con todo lo demás en orden no significa lo mismo que con cintura crecida y triglicéridos altos.
  • Ayuno incompleto, muestra tardía, una gripa, estrés, poco sueño, corticoides o embarazo mueven el resultado sin que tu metabolismo haya cambiado. Un valor aislado se repite en buenas condiciones antes de concluir nada.

HOMA-IR aparece cada vez más en los resultados de laboratorio en México, a veces porque el médico lo pidió y a veces porque el paquete lo incluía. Es un índice de resistencia a la insulina: un cálculo que combina dos valores de un mismo análisis de sangre en ayunas, la glucosa y la insulina, para estimar cuánto esfuerzo le cuesta a tu cuerpo mantener la glucosa en su sitio. Lo primero que conviene saber del índice HOMA es que no es un diagnóstico sino una estimación con márgenes amplios; lo segundo, que no existe un corte único que separe «normal» de «alto», porque distintas poblaciones y estudios usan puntos distintos. Este texto explica de dónde sale el número, cómo calcularlo tú mismo, qué cortes ha propuesto la investigación, incluida la mexicana, qué otros datos le dan sentido y qué cosas lo mueven sin que tu metabolismo haya cambiado.

Qué es el HOMA-IR y qué intenta medir

La insulina es la hormona que permite que la glucosa pase de la sangre a las células. La resistencia a la insulina es, en palabras del Instituto Nacional de Diabetes de Estados Unidos (NIDDK), «una condición en la que tu cuerpo no responde a la insulina como debería»: las células del músculo, la grasa y el hígado responden menos, y el páncreas compensa produciendo más.[4] Mientras la compensación alcanza, la glucosa se mantiene normal; cuando deja de alcanzar, la glucosa empieza a subir. Por eso la resistencia a la insulina y la prediabetes casi nunca dan síntomas: la mayoría de las personas no siente nada.[4]

HOMA son las siglas de Homeostasis Model Assessment, un modelo publicado en 1985 por el grupo de Oxford de David Matthews. La idea es sencilla: la glucosa y la insulina en ayunas no son independientes, sino que «se determinan por su interacción en un bucle de retroalimentación», y a partir de esas dos cifras un modelo puede estimar cuánta resistencia hay y cuánto trabaja la célula beta del páncreas.[1] Los autores compararon su estimación con el método de referencia, el clamp euglucémico, y encontraron una correlación alta (0.88 en 23 personas), pero también una precisión baja: el coeficiente de variación de la estimación de resistencia fue cercano al 31 %.[1] Traducido: el índice funciona bien para comparar grupos y para investigación, y es impreciso para una persona en una mañana concreta.

Esa es la razón por la que el NIDDK dice que la prueba de resistencia a la insulina «se usa sobre todo en estudios de investigación» y que muchos médicos no la piden.[4] MedlinePlus añade que el motivo principal para medir insulina en sangre es estudiar la glucosa baja, que la medición no se usa para diagnosticar diabetes y que un resultado de insulina «por lo general no basta por sí solo».[6] Si el índice ya está en tus resultados, úsalo como lo que es: una pista que ordena una conversación con tu médico, no un veredicto.

Cómo se calcula el índice HOMA

La versión que usan los laboratorios mexicanos, que reportan glucosa en mg/dL, es esta: HOMA-IR = glucosa en ayunas (mg/dL) x insulina en ayunas (µU/mL) / 405.[2] La versión original del modelo usa glucosa en mmol/L y la constante 22.5: HOMA-IR = glucosa (mmol/L) x insulina (µU/mL) / 22.5.[1] Son la misma fórmula, porque 405 es 22.5 multiplicado por 18, y 18 es el factor que convierte mmol/L de glucosa a mg/dL. La insulina puede venir escrita como µU/mL, µUI/mL o mUI/L; las tres son la misma unidad.

Un ejemplo con números redondos: glucosa de 92 mg/dL e insulina de 10 µU/mL. Multiplicas 92 por 10 y obtienes 920; divides entre 405 y el índice es 2.27. Si tu laboratorio reporta la glucosa en mmol/L, 92 mg/dL equivalen a 5.11 mmol/L; 5.11 por 10 son 51.1, y entre 22.5 da el mismo 2.27. La tabla reúne cuatro casos para que ubiques el tuyo:

Glucosa en ayunas (mg/dL)Insulina en ayunas (µU/mL)ProductoHOMA-IR (producto / 405)
8554251.05
92109202.27
1001515003.70
1102022005.43

Fíjate en la tercera fila. Una glucosa de 100 mg/dL está justo en el borde que separa lo normal de la prediabetes, que las guías sitúan entre 100 y 125 mg/dL en ayunas.[5] Con una insulina de 15 el índice es 3.70; con una insulina de 5 sería 1.23. El índice captura lo que la glucosa sola no ve: cuánta insulina está haciendo falta para sostener ese número. Y al revés: una glucosa de 85 con insulina de 5 da 1.05, y nadie lo miraría dos veces.

En México la insulina en ayunas no suele formar parte de la química sanguínea básica y se solicita como estudio aparte; por eso muchas personas tienen años de glucosa registrada y ningún valor de insulina. No es un descuido del laboratorio: la medición de insulina se usa sobre todo en investigación y para estudiar la glucosa baja, y las guías no la piden de rutina.[4][6] Si quieres el índice, hay que pedirlo de forma explícita, y conviene que glucosa e insulina salgan de la misma muestra. En este texto sobre la química sanguínea explicamos qué incluye el paquete básico.

Lo que la muestra necesita para valer

La insulina se mide tras un ayuno de 8 a 12 horas, sin comer ni beber nada que no sea agua.[6] La glucosa en ayunas de referencia se toma por la mañana, después de al menos 8 horas de ayuno.[5] Antes de la toma avisa al laboratorio si tomas suplementos de biotina (vitamina B7), porque pueden alterar la medición de insulina y suele pedirse suspenderlos al menos un día antes; también si usas medicamentos con insulina o te han detectado anticuerpos contra la insulina, que interfieren con el resultado.[6] Y un detalle que explica muchas discrepancias: los rangos de referencia de insulina varían de un laboratorio a otro, así que dos resultados de laboratorios distintos no se comparan directamente.[6] Sobre eso escribimos en «rango de referencia no es tu norma personal».

Qué valor de HOMA-IR es alto: por qué no hay un corte único

El modelo original asignó un valor de resistencia de 1 a «personas sanas de peso normal menores de 35 años».[1] Ese 1 es el punto de partida del modelo, no un corte clínico. Desde entonces cada población estudiada ha dado su propio número, y el número depende también del método: no es lo mismo tomar el percentil 75 o 90 de un grupo sano que buscar el punto que mejor separa a quienes tienen síndrome metabólico, o el que mejor coincide con el clamp. Los autores mexicanos lo dicen sin rodeos: el corte «varía ampliamente en diversas poblaciones», con valores que van de 1.7 en población japonesa a 3.8 en población francesa, y «se requieren más estudios para determinar puntos de corte en población mexicana».[2] Un estudio más reciente en adultos mexicanos coincide: «no hay consenso sobre los valores de corte óptimos» y hacen falta referencias propias de cada población.[3]

EstudioPoblaciónMétodoCorte de HOMA-IR propuesto
Matthews et al. (1985), DiabetologiaAdultos sanos de peso normal, menores de 35 años, Reino UnidoValor de referencia del modelo1 (punto de partida, no corte clínico)
Almeda-Valdés et al. (2018), Gaceta Médica de México57 adultos mexicanos sin diabetesMejor sensibilidad frente al clamp1.22 (sensibilidad 84.6 %, especificidad 48.8 %)
Decaro-Fragoso et al. (2025), Cureus765 adultos de un hospital del IMSS, Ciudad de MéxicoPercentil 75 del grupo de referencia2.72 (percentil 90: 3.71)
Decaro-Fragoso et al. (2025), CureusMismo estudioCurva ROC frente a síndrome metabólico4.21 con criterios AHA/NHLBI; 4.23 con criterios OMS
Rango citado por Almeda-Valdés et al. (2018)De población japonesa a población francesaDiversos1.7 a 3.8

Mira lo que pasa con la misma población mexicana en el mismo estudio: el corte es 2.72 si la pregunta es «dónde termina el grupo de referencia» y 4.21 si la pregunta es «qué valor separa mejor a quienes ya tienen síndrome metabólico».[3] El corte de 1.22 del estudio con clamp es muy sensible pero poco específico: con una especificidad de 48.8 %, cerca de la mitad de las personas sin resistencia a la insulina lo superarían, así que sirve para no dejar pasar casos, no para etiquetar a nadie.[2] Por eso un índice de 2.5 puede ser «alto» en un reporte y «normal» en otro sin que ninguno de los dos esté equivocado.

Con los datos disponibles, una lectura prudente es esta: por debajo de 2 estás dentro de lo que muestran los grupos de referencia sanos, tanto en el modelo original como en el estudio mexicano de 765 adultos; entre 2 y 4 estás en la zona donde los cortes de los distintos estudios se cruzan y el contexto decide; por encima de 4 el valor supera incluso los cortes más altos propuestos para adultos mexicanos.[1][2][3] Si tu reporte trae un corte impreso, pregunta de qué estudio o población viene: los autores mexicanos coinciden en que todavía faltan cortes propios validados.[2][3]

El resultado solo tiene sentido en contexto

La resistencia a la insulina rara vez viene sola. Suele aparecer junto con grasa abdominal, triglicéridos altos, HDL bajo, presión en la banda alta y glucosa que empieza a subir, un conjunto que las guías llaman síndrome metabólico y que el médico evalúa con historia clínica, exploración y estudios, no con un solo número.[7] Los umbrales que usa el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de Estados Unidos (NHLBI) son estos:[7]

  • Cintura: más de 40 pulgadas (unos 102 cm) en hombres o más de 35 pulgadas (unos 88 cm) en mujeres. El NHLBI aclara que los profesionales pueden usar valores distintos según el origen étnico de la persona.[7]
  • Triglicéridos: de forma consistente por encima de 150 mg/dL.[7] Si los tuyos salieron altos, mira triglicéridos altos: qué significa y qué revisar.
  • Colesterol HDL: por debajo de 50 mg/dL en mujeres o de 40 mg/dL en hombres.[7]
  • Presión arterial: de forma consistente 130/85 mmHg o más.[7] El promedio de siete días en casa pesa más que una lectura, como explicamos en presión arterial normal.
  • Glucosa en ayunas: entre 100 y 125 mg/dL es prediabetes, y 126 o más, confirmado con una segunda prueba, es el umbral de diabetes; la HbA1c marca prediabetes entre 5.7 y 6.4 % y diabetes desde 6.5 %.[5] En glucosa alta en ayunas está el detalle.
  • Antecedentes: familiares con diabetes, diabetes gestacional, ovario poliquístico, apnea del sueño, uso prolongado de glucocorticoides, 35 años o más y origen hispano o latino están en la lista de factores de riesgo del NIDDK.[4]

Dos escenarios con el mismo número. Primero: HOMA-IR de 2.8, cintura estable de 84 cm, triglicéridos de 90, presión de 115/75 y HbA1c de 5.2 %. El índice está solo, no tiene con qué conversar, y lo razonable es guardarlo con fecha y repetirlo en buenas condiciones más adelante. Segundo: el mismo 2.8 con una cintura que creció cuatro centímetros en un año, triglicéridos de 190, presión de 134/86 y glucosa en ayunas de 104. Ahora el índice es una pieza más de un patrón que ya cumple varios criterios de síndrome metabólico,[7] y ese patrón merece una consulta sin urgencia pero sin postergarla. Lo mismo vale si el motivo de pedir el índice fue que no bajas de peso aunque lo intentas o que te da sueño después de comer: el índice no explica el síntoma por sí solo, pero junto con el resto de los datos ordena la conversación.

Qué cambia el resultado sin que cambie tu metabolismo

El índice multiplica dos valores que se mueven de una hora a otra, y cualquier desvío en uno de ellos se multiplica también. Esta tabla reúne lo que más a menudo distorsiona un resultado aislado y qué hacer con cada caso:

FactorQué hace con el resultadoQué hacer
Ayuno incompleto (menos de 8 horas, café con leche, jugo, chicle)La prueba está definida en ayunas; con comida reciente ni la glucosa ni la insulina son comparables.[5][6]Repetir con 8 a 12 horas de ayuno y solo agua.
Hora de la tomaLa prueba de referencia se hace por la mañana; en la madrugada hay una subida de hormonas, el llamado fenómeno del alba, que eleva la glucosa.[5][9]Tomar la muestra temprano y siempre a la misma hora.
Enfermedad reciente (gripa, infección)El estrés de una enfermedad sube la glucosa.[9]Esperar a estar bien del todo y repetir.
Semana de mucho estrésMismo mecanismo que la enfermedad: el estrés eleva la glucosa.[9]Anotar el contexto; repetir en una semana tranquila.
Poco sueño, apnea del sueñoEl sueño forma parte de los hábitos que el NIDDK vincula con la resistencia a la insulina, y la apnea del sueño está en su lista de factores de riesgo.[4]Registrar horas de sueño junto al resultado.
Corticoides de uso prolongadoLos glucocorticoides están entre los medicamentos que el NIDDK asocia con resistencia a la insulina.[4]Decírselo al médico; no suspenderlos por tu cuenta.
EmbarazoEn el embarazo se usan otras pruebas y otros cortes; los umbrales habituales no aplican.[5]Interpretar solo con quien lleva el embarazo.
Suplementos de biotina, anticuerpos contra la insulina, medicamentos con insulinaPueden alterar la medición de insulina y dar un valor inexacto.[6]Avisar al laboratorio; suspender la biotina si te lo indican.
Laboratorio distintoLos rangos y métodos de insulina cambian de un laboratorio a otro.[6]Repetir en el mismo laboratorio para poder comparar.

La conclusión práctica es que el HOMA-IR es el retrato de una mañana, no de tu vida. Un valor que te sorprende se guarda con su contexto (hora, horas de ayuno, cómo dormiste, si estabas enfermo o estresado, qué medicamentos tomabas) y se repite en condiciones limpias antes de sacar conclusiones. Dos puntos bien tomados con meses de diferencia valen más que uno solo, por alto o bajo que sea.

Qué hacer con el resultado y cuándo repetirlo

  • Un solo resultado y condiciones dudosas: no concluyas nada. Repite glucosa e insulina de la misma muestra, por la mañana, tras 8 a 12 horas de ayuno, en el mismo laboratorio y en una semana sin enfermedad ni estrés fuera de lo normal.[5][6]
  • Resultado por encima de 2 con el resto en orden: guárdalo con fecha y añade lo que falta para que tenga contexto: cintura, presión en casa durante siete días, triglicéridos y HDL si no los tienes. Coméntalo en tu próximo chequeo; sobre qué incluir en ese chequeo escribimos en chequeo preventivo anual.
  • Resultado alto con contexto metabólico (cintura crecida, triglicéridos de 150 o más, presión de 130/85 o más, glucosa de 100 a 125): pide consulta en las próximas semanas. Tu médico decidirá si añade HbA1c, perfil de lípidos o una curva de glucosa, y con qué cortes interpreta el índice.[5][7]
  • Lo que las guías asocian con menos resistencia a la insulina: en el programa de prevención de diabetes financiado por los NIH, las personas de alto riesgo que perdieron entre 5 y 7 % de su peso inicial redujeron su probabilidad de desarrollar diabetes, y el NIDDK señala que mantener un peso saludable y ser físicamente activo pueden ayudar a prevenir o revertir la resistencia a la insulina.[4] La OMS recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad moderada.[8] Qué cambiar y cuánto es una decisión que se toma con el médico, con tus datos delante.
  • Cuándo repetir: no hay una frecuencia fija en las guías. Lo útil es repetir en las mismas condiciones y el mismo laboratorio, con meses de distancia, para ver la dirección del cambio y no el ruido de una mañana.[6]

Señales de alarma

La resistencia a la insulina en sí no da síntomas, y la mayoría de las personas con prediabetes no siente nada.[4] Lo que sí exige no esperar a otro cálculo son los síntomas de glucosa alta que describe la OMS: mucha sed, orinar con más frecuencia de lo habitual, visión borrosa, cansancio y pérdida de peso sin explicación.[8] Con cualquiera de ellos, pide consulta en los próximos días, no en el próximo chequeo.

  • Si mides glucosa en casa y una lectura pasa de 240 mg/dL, la Asociación Americana de Diabetes indica revisar cetonas en orina y no hacer ejercicio si las hay; es un valor que se comenta con el médico el mismo día.[9]
  • Glucosa alta junto con falta de aire, aliento con olor a fruta, náusea y vómito o boca muy seca son señales de cetoacidosis, que «pone en riesgo la vida y necesita atención inmediata»: emergencia.[9]
  • Una glucosa en ayunas de 126 mg/dL o más, una HbA1c de 6.5 % o más o una glucosa de 200 o más en cualquier momento con síntomas son los umbrales con los que las guías hablan de diabetes; no es una emergencia, pero sí una consulta pronto, y el HOMA-IR deja de ser la pregunta.[5]
  • Manchas oscuras, gruesas y aterciopeladas en los pliegues del cuello, las axilas o la ingle se llaman acantosis nigricans; MedlinePlus la vincula con la resistencia a la insulina y pide consultar si aparece. No es urgente, pero sí un motivo concreto para la cita.[10]

Qué llevar al médico

La consulta por un HOMA-IR alto suele durar lo que dura explicar el contexto. Si llegas con el contexto ya ordenado, la conversación empieza donde debe.

  1. Los resultados completos, con glucosa e insulina en sus unidades, fecha y laboratorio. Si tienes más de uno, llévalos todos: la dirección del cambio dice más que el valor.[6]
  2. Las condiciones de la toma: hora, horas de ayuno, si estabas enfermo o estresado, cómo dormiste esa semana.[5][9]
  3. Cintura y peso recientes, y si has notado que la cintura crece.[7]
  4. Presión en casa: el promedio de siete días con aparato de brazo, si lo tienes.[7]
  5. Triglicéridos, HDL y HbA1c, con fecha, si los tienes; si no, llévalos como pregunta.[5][7]
  6. Antecedentes: diabetes en la familia, diabetes gestacional, ovario poliquístico, apnea del sueño.[4]
  7. Lista de medicamentos y suplementos, incluidos corticoides, anticonceptivos orales y biotina.[4][6]
  8. Tres preguntas: si conviene repetir el índice y cuándo, si tiene más sentido pedir HbA1c o una curva de glucosa, y con qué corte interpreta tu médico el resultado.

¿Tu patrón apunta a resistencia a la insulina? Siete preguntas antes de la consulta

No es un diagnóstico: ordena qué resultados tienes, en qué condiciones se tomaron y qué hay alrededor, y te deja una lista de qué registrar. Si tienes mucha sed, orinas a cada rato, pierdes peso sin explicación o tu glucosa en casa pasa de 240, no contestes nada: llama a tu médico hoy.

Pregunta 1 de 7

¿Tienes un resultado de insulina en ayunas?

Este quiz orienta sobre qué medir y qué conversar con tu médico. No es un diagnóstico ni sustituye una consulta. Tus respuestas no salen de tu navegador.

Preguntas frecuentes

¿Qué valor de HOMA-IR es alto?

No hay un corte único. El modelo original asigna 1 a adultos sanos de peso normal menores de 35 años. En adultos mexicanos se han propuesto 1.22 frente al clamp (muy sensible, poco específico), 2.72 como percentil 75 de un grupo de referencia y 4.21 a 4.23 frente a síndrome metabólico; en otros países el corte va de 1.7 a 3.8. Por debajo de 2 estás en terreno de referencia, entre 2 y 4 el contexto decide, y por encima de 4 el valor supera todos los cortes propuestos para México. Pregunta a tu médico qué corte usa y por qué.

¿Necesito ayunar para el HOMA-IR?

Sí. La insulina se mide tras 8 a 12 horas sin comer ni beber nada que no sea agua, y la glucosa de referencia se toma por la mañana tras al menos 8 horas de ayuno. Glucosa e insulina deben salir de la misma muestra. Si el ayuno fue incompleto o la toma fue tarde, el índice no es comparable y conviene repetirlo.

¿HOMA-IR o HbA1c?

Miden cosas distintas. La HbA1c refleja el promedio de glucosa de los últimos tres meses y tiene umbrales de prediabetes (5.7 a 6.4 %) y diabetes (6.5 % o más) aceptados por las guías. El HOMA-IR estima cuánta insulina hace falta para sostener la glucosa en ayunas y no tiene umbrales de consenso. Para saber si hay prediabetes o diabetes, las guías usan glucosa en ayunas, HbA1c o curva de glucosa; el HOMA-IR añade contexto, no sustituye a ninguna.

¿Puede bajar el HOMA-IR?

El índice se mueve con la insulina, y la insulina responde al peso, la actividad física, el sueño y los medicamentos. El NIDDK señala que mantener un peso saludable y ser físicamente activo pueden ayudar a prevenir o revertir la resistencia a la insulina, y que en el programa de prevención de diabetes una pérdida de 5 a 7 % del peso redujo el riesgo de diabetes. Para ver si tu índice cambió, compara resultados del mismo laboratorio, en las mismas condiciones y con meses de diferencia, y decide los pasos con tu médico.

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Oleg Kainara
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En revisión médica
Este contenido es informativo y de prevención. No constituye un diagnóstico médico ni sustituye la consulta con un profesional de la salud. Ante cualquier duda sobre tus resultados, consulta a tu médico.