Caída de cabello: causas y qué estudios pedir
Se te cae el pelo más de lo normal y no sabes si pedir un análisis de sangre, ir al dermatólogo o esperar. Los tres estudios que suelen revisarse (ferritina, TSH, biometría), la línea de tiempo que explica la mayoría de los casos y cómo registrarlo.
Emprendedor visionario que impulsa la innovación en la intersección de la salud, la inteligencia artificial y el diagnóstico global. Autor de las metodologías de Previva. Lleva muchos años trabajando en medicina preventiva, longevidad y detección temprana de enfermedades. Escribe desde su experiencia y su visión.
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Ideas principales
- La caída difusa que empieza de golpe suele ser efluvio telógeno: el pelo entra en reposo dos o tres meses después de un disparador (fiebre alta, cirugía, parto, dieta estricta, estrés) y se cae en bloque.
- Tres estudios cubren casi todas las causas que la sangre puede mostrar: ferritina, TSH y biometría hemática. Las hormonas se piden solo cuando hay señales que lo justifiquen.
- La ferritina puede estar baja con una hemoglobina normal; pedir solo biometría deja fuera la pregunta más frecuente.
- El dato que más falta en consulta no es un estudio: es la fecha en que empezó la caída y qué pasó en los meses previos.
Hay un momento en que dejas de pensar «es normal» y empiezas a contar los pelos en la almohada. La primera reacción suele ser una de dos: pedir un análisis de sangre de todo o comprar un champú. Las dos saltan el paso que más información da, que es poner fecha a la caída y mirar qué pasó antes.
Este texto explica los tipos de caída que conviene distinguir, los tres estudios que de verdad responden preguntas, cuándo el dermatólogo va antes que el laboratorio y cómo registrar la caída para que la consulta no termine en «vamos a ver cómo evoluciona».
Primero, qué tipo de caída es
Perder cabello es normal: la cifra que suelen citar los dermatólogos es de 50 a 100 pelos al día, porque cada folículo pasa por ciclos de crecimiento, reposo y caída. Lo que distingue un problema no es solo la cantidad, es el patrón. La Academia Americana de Dermatología separa varios tipos con causas y manejo distintos,[1] y para quien está empezando a buscar bastan tres grupos:
| Cómo se ve | Cómo suele llamarse | Primer paso |
|---|---|---|
| Caída difusa, por toda la cabeza, más pelo en la almohada y la ducha, el cuero cabelludo se ve igual | Efluvio telógeno | Línea de tiempo y tres estudios de sangre |
| El pelo se afina en la coronilla o retroceden las entradas, de forma gradual, a veces con antecedentes familiares | Alopecia androgenética (patrón femenino o masculino) | Dermatólogo; estudios hormonales según síntomas |
| Parches redondos sin pelo, o caída con picor, dolor, costras o enrojecimiento | Alopecia areata, alopecias cicatriciales y otras | Dermatólogo directamente, sin esperar |
La línea de tiempo: por qué el pelo se cae dos o tres meses después
La caída difusa más frecuente se llama efluvio telógeno. El mecanismo es sencillo: un disparador fuerte empuja a muchos folículos a la vez a la fase de reposo, y el pelo en reposo se cae unos dos o tres meses después.[2] Por eso la caída parece venir de la nada: para cuando la notas, el disparador ya pasó y nadie lo relaciona.
Los disparadores habituales son una fiebre alta o una infección importante (incluidas las respiratorias que te tumban una semana), una cirugía, un parto, una dieta estricta o una pérdida rápida de peso, el inicio o la retirada de algunos medicamentos, y una temporada de estrés intenso. En la mayoría de los casos el episodio se cierra solo en unos meses, cuando los folículos vuelven a crecer.[2] Lo que puede alargarlo es que haya, además, falta de hierro o una tiroides lenta: por eso los tres estudios de abajo valen la pena aunque el disparador sea evidente.
El ejercicio práctico: toma la fecha en que empezaste a notar la caída y mira qué pasó dos, tres y cuatro meses antes. Si ahí hay un disparador, ya tienes la hipótesis principal, y la consulta cambia de «¿qué me pasa?» a «¿esto encaja con lo que viví en julio?».
Los tres estudios que responden preguntas
Con una caída difusa sin señales de alarma, el laboratorio sirve para tres preguntas concretas. Un perfil «de todo» no añade respuestas, añade valores marcados que distraen.
Ferritina: las reservas de hierro
Es la pregunta más frecuente y la que más veces se queda sin hacer, porque se pide biometría y no ferritina. La hemoglobina es lo último que baja cuando falta hierro; antes se vacían las reservas, y eso es lo que mide la ferritina. La OMS fija el corte de reservas agotadas en adultos sanos en 15 µg/L,[4] y en la práctica clínica muchos médicos consideran sugerente de déficit cualquier valor por debajo de 30 µg/L.[5] La relación entre hierro bajo y caída de cabello está descrita desde hace años, aunque la evidencia no alcanza para recomendar medir hierro a todas las personas con caída: se mide cuando el cuadro lo sugiere,[3] y el cuadro lo sugiere con cansancio, falta de aire al esfuerzo, uñas frágiles, reglas abundantes o una dieta con poco hierro.
TSH: la tiroides
El cabello fino, quebradizo y que se cae es uno de los signos que las guías asocian a una tiroides que trabaja despacio, junto con cansancio, frío, piel seca, estreñimiento y cambios de peso.[6] Un solo estudio, la TSH, responde la primera pregunta; si sale alterada, tu médico decidirá si añade T4 libre y anticuerpos. La caída por tiroides suele ser gradual y acompañada: si el pelo es lo único que cambió, la tiroides es menos probable, pero el estudio es barato y descarta.
Biometría hemática: la foto general
Confirma o descarta anemia y da contexto al resto. Si hay anemia junto con la ferritina baja, la hipótesis del hierro se refuerza; si la hemoglobina está bien y la ferritina baja, sigue siendo hierro, solo que en una fase anterior.
Y las vitaminas, el zinc, la biotina
La revisión más citada sobre micronutrientes y caída de cabello concluye algo poco popular: fuera de los déficits claros (hierro, en algunos casos vitamina D o zinc en dietas muy restrictivas), la evidencia de que un suplemento frene la caída en personas sin déficit es débil, y la biotina solo ayuda cuando falta, que es raro.[7] Un detalle práctico: la biotina en dosis altas puede alterar varios estudios de laboratorio, incluida la TSH. Si tomas suplementos, díselo al laboratorio y a tu médico, y suspéndelos los días previos si te lo indican.
Cuándo las hormonas entran en la lista
Los estudios hormonales no se piden «por la caída»: se piden por lo que la acompaña. En mujeres, un pelo que se afina en la coronilla junto con acné, vello en cara o cuerpo y ciclos irregulares o ausentes apunta a un exceso de andrógenos, y la guía internacional sobre síndrome de ovario poliquístico incluye la caída de cabello de patrón masculino entre los signos clínicos a evaluar.[8] En ese caso el médico decide qué medir y en qué día del ciclo, porque varias hormonas cambian a lo largo del mes y un valor sin fecha de ciclo no se puede leer. En hombres, el afinamiento gradual en coronilla y entradas con antecedentes familiares es casi siempre patrón androgenético, y el diagnóstico es clínico: el dermatólogo lo ve sin sangre.
Cómo registrar la caída para que la consulta sirva
«Se me cae mucho el pelo» es difícil de evaluar en veinte minutos de consulta. Cuatro cosas lo hacen medible:
- Fecha de inicio de la caída, aunque sea aproximada, y qué pasó en los dos a cuatro meses previos: fiebre, infección, cirugía, parto, dieta, medicamentos nuevos, estrés.
- Fotos de coronilla, línea frontal y raya, una al mes, con la misma luz y la misma distancia. Es la única forma de ver si mejora.
- Cuánto se cae: una prueba casera que usan los dermatólogos es contar el pelo que queda en la mano al pasar los dedos por un mechón desde la raíz; si quedan varios cada vez, la caída está activa.
- Lo que acompaña: cansancio, frío, cambios de peso, ciclo, dieta, suplementos. Es lo que decide qué estudios pedir.
Con esto y los tres estudios, la primera consulta suele cerrar con una hipótesis y un plazo para revisar, en lugar de un «a ver cómo va».
¿Qué hay detrás de tu caída de cabello? Siete preguntas para orientar qué revisar
No es un diagnóstico: ordena lo que ya sabes y te deja una lista de qué estudios y registros llevar a consulta. Si la caída es en parches redondos, con picor, dolor o costras en el cuero cabelludo, no hace falta quiz: es consulta con dermatólogo.
¿Cómo es la caída?
Este quiz orienta sobre qué medir y qué conversar con tu médico. No es un diagnóstico ni sustituye una consulta. Tus respuestas no salen de tu navegador.
Preguntas frecuentes
¿Qué estudios de sangre pedir por caída de cabello?
Para una caída difusa sin señales de alarma, los tres que responden preguntas son ferritina, TSH y biometría hemática. Los estudios hormonales se piden cuando hay señales que lo justifiquen (acné, vello, ciclos irregulares, afinamiento en coronilla), y la lista final la decide tu médico.
¿Puede faltarme hierro si mi hemoglobina es normal?
Sí. Las reservas de hierro, que mide la ferritina, se agotan antes de que baje la hemoglobina. La OMS sitúa el corte de reservas agotadas en 15 µg/L en adultos sanos, y muchos médicos consideran sugerente de déficit cualquier valor por debajo de 30 µg/L.
¿Cuánto tiempo tarda en volver a crecer el pelo después de un efluvio telógeno?
La caída suele empezar dos o tres meses después del disparador y, si el disparador ya pasó, el episodio tiende a cerrarse solo en unos meses, cuando los folículos retoman el crecimiento. Si se prolonga, conviene revisar hierro y tiroides y consultar al dermatólogo.
¿Cuándo hay que ir al dermatólogo sin esperar?
Cuando la caída es en parches redondos, o viene con picor, dolor, costras o enrojecimiento del cuero cabelludo. Algunas de estas formas dejan cicatriz si se tratan tarde, así que en estos casos el dermatólogo va antes que cualquier estudio de sangre.
Fuentes
- American Academy of Dermatology. Hair loss: types of hair loss
- Hughes EC, Saleh D. Telogen effluvium: a review of the literature. StatPearls (2023)
- Trost LB, Bergfeld WF, Calogeras E (2006). The diagnosis and treatment of iron deficiency and its potential relationship to hair loss. J Am Acad Dermatol 54(5)
- World Health Organization (2020). WHO guideline on use of ferritin concentrations to assess iron status in individuals and populations
- National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. Iron: fact sheet for health professionals
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Hypothyroidism (underactive thyroid): symptoms and diagnosis
- Almohanna HM, Ahmed AA, Tsatalis JP, Tosti A (2019). The role of vitamins and minerals in hair loss: a review. Dermatology and Therapy 9(1)
- Teede HJ et al. (2023). Recommendations from the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. J Clin Endocrinol Metab 108(10)
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